LA MEJOR RELACIÓN – La Oración

La invitación más importante que recibimos en la vida«He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.» (Apocalipsis 3:20)

¡Estás invitado a pasar tiempo en privacidad con Dios!
¿Es suficiente solamente orar y leer la Biblia en cultos de la iglesia? ¡NO!

Más que una religión, el cristianismo es una relación personal con Jesucristo.
El nos invita a disfrutar de una amistad íntima, transparente, y constante con el
Espíritu Santo.

¡Hacer una Cita con Dios! ¡Orar y leer la Biblia todos los días!

Nos empobrecemos terriblemente si limitamos nuestro contacto con el Señor
a los cultos formales de la iglesia. Jesús está a la puerta de cada vida, tocando.
¿Cómo le contestarás?

¡Apartemos tiempo en privado para estar a solas con Dios!

Orar – En la oración, hablamos con él, compartiendo nuestros pensamientos, dolores, alegrías y deseos.

Leer la Biblia – Cuando leemos la Biblia, lo escuchamos en nuestros corazones.

El Ejemplo de Moisés de una Cita con Dios
El Tabernáculo de Reunión – Un Templo Móvil para Adoración. Éxodo 33:7-10

PRIMER PASO ¡Planificarlo!
Designar una hora definida – ¡Usar una agenda!

Cuando hacemos una cita con alguien, nos ponemos de acuerdo con respecto a dos cosas:

  • La hora
  • El lugar

Comienza con Metas Pequeñas

Hay hermanos que pasan horas en oración todos los días, pero es bueno comenzar con metas pequeñas. Si uno comienza orando 15 minutos regularmente, todos los días, y después se puede aumentar el tiempo.

Designar un lugar privado, sin distracciones

¡Apagar el celular!

Busquemos un lugar privado, libre de interrupciones, teléfonos, gritos de niños, y la bulla de la televisión.

CITAS CON DIOS EN LA BIBLIA

Jesús enseña de la necesidad de encerrarse en la habitación (Mateo 6:5-15)
Solía ir al Monte de los Olivos para orar en privado. (Lucas 22:39)
Moisés – Iba con regularidad a su Tabernáculo de Reunión fuera del campamento
para encuentros con Jehová. Bajaba el fuego divino y Moisés hablaba con Dios
“cara a cara, como un hombre habla con su amigo.”
Daniel oraba tres veces el día en su habitación al lado de una ventana (Daniel 6:10).
Pedro oraba en una azotea tranquila en la tarde antes de cenar. (Hechos 10)

Buenos Contextos para una Citas con Dios

• Muy de mañana en la cocina con un mate. (Salmos 5:3).
• En las noches después de acostar a los niños. (Salmos 4:8)

¡Para cada uno es diferente!

¡Así que escríbelo en la agenda, apaga el teléfono celular y la televisión, y prepárate para una cita con Dios!

La Oración – El Primer Elemento de una Cita con Dios
¡Seamos naturales con Dios!

• ¡Se natural! Dejemos “la religiosidad” al lado y que hablemos con el Señor libremente, sin palabras elaboradas y domingueras.

• ¡Acomódate físicamente! Puedes estar arrodillado, sentado, postrado, o caminar de un lado a otro. Lo importante es que estés alerto, cómodo, y enfocado.
Evita la Repetición – No debemos usar oraciones repetitivas, como si estuviéramos invocando la presencia de Dios con encantos o fórmulas.


¿Qué debo decir cuando oro a Dios?

¡Jesús nos Enseña a Orar! – Un Bosquejo de la Oración (Mateo 6:5-15)

ELEMENTOS DE LA ORACIÓN

¡Hay muchos temas que hablar con el Señor!

  1. Adoración
  2. Acción de Gracias
  3. Peticiones por los demás
  4. Peticiones Personales
  5. Confesión
  6. Perdonar a los demás
  7. Guerra espiritual

1. Adoración

“Padre nuestro que estas en los cielos, santificado sea tu nombre.”
Para comenzar, levantemos los ojos a Dios con alabanzas.
• Leer un Salmos de adoración
• Cantar un coro
• Sencillamente decirle a Dios cuanto lo amas
Ejemplo –Salmos 136:1


2. Acción de Gracias

La adoración nos lleva naturalmente a darle gracias al Señor. Tome unos momentos para dejar de pensar en todos los problemas y quejas, y piense en lo positivo. Acostumbrémonos a ver el lado positivo de la vida, y reconocer las bendiciones de Dios.
Ejemplo – “Gracias, Señor, por darme salud. Gracias por salvar mi alma. Gracias


3. Peticiones por los Demás (La intercesión)

“Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.”
¡Pidamos que el mundo cambie!
¡Que este mundo sea mas como Dios quisiera que fuera!

  • Orar por los demás,
  • Orar por la nación y las necesidades del mundo.
  • Orar por la salvación de nuestros familiares y amistades.

4.Peticiones Personales

“El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.”
¡No es egoísta presentar nuestras necesidades al Señor! Podemos pedirle al Señor que supla cada necesidad, o sea emocional, material o espiritual. (Salmos 37:25).

5. Confesión
“Perdónanos nuestras deudas.”

Creemos en la confesión diaria. Es muy sanador confesar a otra persona cuando hay luchas fuertes en la vida. (Santiago 5:16)
Pero hay que hacerlo diariamente en privado al Señor también. Todos los días debemos tomar tiempo para examinarnos a nosotros mismos, analizar nuestras acciones, palabras, malas actitudes y motivaciones. Como cepillar los dientes, la confesión nos provee una limpieza diaria y resulta en buena “higiene espiritual.”

Ejemplo – Señor, perdóname por criticar a mi jefe ayer en el trabajo. Perdóname también por ser impaciente con mi esposa/o….etc.

6. Perdonar a los demás

“….como nosotros perdonamos a nuestros deudores.”
El rencor impide la sanidad y la bendición de Dios en nuestras propias vidas. Causa depresión, enfermedades y un sin número problemas emocionales. Si queremos crecer en el Señor, es absolutamente necesario que arreglemos las cuentas diariamente. Si no perdonamos, el Señor no nos perdona a nosotros y no recibe nuestra oración.

Ejemplo – “Señor, perdono a mi (jefe/papá/mamá/amigo/hermano/vecino)
por molestarme ayer.

7. Guerra Espiritual


“y no nos dejes caer en tentación, mas líbranos del mal.” (1 Pedro 5:8).
Vivimos en un contexto de guerra espiritual constante. Por esto, no podemos bajar la guardia, ni por un solo día. Todos los días debemos poner la armadura de Dios (Efesios 6:10-20), y resistir a Satanás y sus artimañas.

Ejemplo “Hoy declaro que soy un hijo de Dios y renuncio a Satanás. Guárdame, Señor, de la tentación de fumar cigarrillos otra vez o mirar inapropiadamente a una mujer. ¡Reprendo a Satanás y me visto de la armadura de Dios! Soy un guerrero del Señor hoy, listo para la batalla.”