Un Corazón Nuevo

«Os daré un un corazón, y pondré espíritu de nuevo  dentro de vosotros; Y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne.» Ezequiel 36:26

San Lucas 8:2

Relata la historia de María Magdalena: Una mujer con siete demonios, la cual se encontraba totalmente atormentada, llevaba una vida muy desordenada, sufrida física y mental.

  • Satanás actúa de esta forma en las personas, endurece su corazón, la llena de malos espíritus y enfermedades, las aleja totalmente de Dios para que no sean libres.

 Hasta que un día, se encontró con Jesús, y fue SANA, LIBERADA Y TRANSFORMADA.

Se convirtió en una mujer distinta, GOZOSA, TRANQUILA, Y LA PAZ IBA CON ELLA.

María magdalena estaba tan agradecida con Jesús por hacerla libre, que comenzó a servirle y a seguirle llevando la palabra y siendo testimonio de Dios. Se convirtió en una discípula de Jesús, y lo acompaño hasta la cruz.

Cuando uno es cambiado y transformado somos llamados a ser discípulos. No nos mantenemos igual, somos purificados a medida que aprendemos nos vamos despojando de nosotros mismos con la ayuda plena de Dios.

Por otro lado también en Hechos 9:3-15-18

Encontramos la historia de Saulo de Tarso: transformado por Jesús, causo aflicciones a los que seguían a Cristo, corazón duro, hasta que el  Señor mismo se le presentó a Saulo, y le hizo ver que estaba yendo en contra del Plan de Dios.  Evidentemente el Señor vio el corazón de Saulo y su voluntad de defender la verdad.  Dios pudo haberlo frenado y destruido, pero no lo hizo porque Saulo iba a ser usado en el verdadero Plan de Dios.

17. Fue entonces Ananías y entró en la casa, poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo.

Recibe la vista milagrosamente, se le cayeron las escamas de los ojos y pudo ver, y al mismo tiempo se le quito el velo que había en su mente y corazón. Tuvo una vida nueva, paso de ser perseguidor de cristianos a seguidor de Cristo, Dios transformo su corazón, y fue testigo de Dios a todos los hombres de ese lugar.

En esta promesa Dios nos muestra como puede transformar los corazones, a pesar lo duro que este el corazón Dios lo puede hacer de carne, es necesario que nuestro corazón pueda ser transformado para que Dios nos use, debemos esforzarnos para que Dios nos haga un corazón tierno y receptivo.