Recibirán Consuelo

Bienaventurados los que lloran porque ellos recibirán consuelo.  Mateo 5:4

Consuelo: Acción de consolar, aliviar tristeza aflicción, sufrimiento, amargura, dolor.

Lucas 7:36-50

Relata: La historia de Simón el fariseo: Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa. Lucas 7:36.

También  en el versículo  37 habla sobre una mujer: Entonces una mujer de la ciudad, que era pecadora, al saber que Jesús estaba a la mesa en casa del fariseo  trajo un frasco de alabastro con perfume (Lucas 7:37).

“Esta mujer, se sentía despreciada, avergonzada, a causa de su pecado. Llego a la casa de Simón sin ser invitada, se postro arrepentida, lloro,  regó con  lagrimas los pies de Jesús, los seco con sus cabellos, y los ungía con el perfume, más caro” (Versículo 38).

Ella mostraba arrepentimiento total, no llego a pedirle nada, sintió el amor y el consuelo de Jesús el cual se asombro de la actitud que tomó la mujer,  y con mucho amor le dijo:

(V.48) -Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados-. En ese momento su rostro cambio,  fue  transformada, rescatada, Jesús la perdonó, la consoló, entro de una manera y salió de otra.

Por otro lado también En Marcos  10:46

 Encontramos  la historia de Bartimeo :  Un hombre ciego, sentado al costado de un camino, con el autoestima baja, lleno de amargura , frustración, resentimiento., también despreciado por ser ciego, reprochado por mendigar. V. 46).

Pero escucho que se iba acercando una multitud, escucha que viene Jesús de Nazaret  el cual pasaba por ese camino, y grito a gran vos ¡Jesús Hijo de David ten misericordia de mi! (V. 47).

Entonces Jesús, deteniéndose, mandó llamarle: y lo llamaron al ciego, diciéndole: Ten Confianza; Levántate, te llama. (Mateo  10:49)

(V.50) Él entonces, arrojando su capa, se levantó y vino a Jesús.

(V.51) Respondiendo Jesús, le dijo: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dijo: Maestro, que recobre la vista.

(V.52) Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y enseguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino.

Bartimeo se levantó creyó que su vida cambiaria, aunque lo quisieron callar su voz llego a los oídos de Jesús.

Así hace Jesús con nuestras vidas, no importa en qué situación estés, no importa que pecado hallas cometido, aun así Jesús te ama, te perdona, tal cual hizo con la mujer que relataba la historia, ella mostro arrepentimiento total,  se postro a los pies de Jesús y él la perdonó. En este tiempo te invitamos a que te levantes, como hizo Bartimeo , que le creas a Jesús, que alces tu voz, Jesús está dispuesto a ayudarte,  él te espera, y promete Consolarte con amor eterno.